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La Defensa de Nuestra Piel

La Defensa de Nuestra Piel

¿Cómo podemos tener un sistema de defensa sano?

Tenemos en nuestra piel dos células especialmente que se encargan de protegernos de los intrusos una de ellas en las células Langerhans (creadas en la médula ósea) y la otra los queratinocitos. Juntas son como nuestro CNI y el Ejército de nuestra piel. Los queratinocitos son los que sufren el primer contacto del medio ambiente y con todas las sustancias que apliquemos encima de él, tiene muchas funciones. Dentro de las más importantes es comunicarse con las células Langerhans que son como nuestro ejercito ellas patrullan para no permitir el paso de cualquier intruso que pueda agredir o lastimar a nuestra piel. Estas células son las encargadas de captar al antígeno, bacteria, virus, sustancias químicas, metales, etc. Se va inmediatamente avisar a nuestro sistema inmunitario, pero no deja su puesto en la epidermis una vez que ella desciende para generar el estímulo de la respuesta inmunitario, migra otra nueva para que el puesto no quede vacío por si quiere entrar otro antígeno. Activan a las células T y a los receptores específicos que coincidan con el antígeno, esto quedará grabado en la memoria de la célula Langerhans por si se vuelve a repetir el mismo invasor le será más fácil a nuestro sistema inmunitario eliminarlo.

¿Es permanente nuestro sistema de defensa?

Si mantenemos una buena defensa evitaremos que ingresen invasores dañinos a nuestra piel, sino la poseemos tendremos problemas como dermatitis, eczemas, acné, etc. Lamentablemente estas células se van perdiendo conforme envejecemos, se vuelven más frágiles y pierden la capacidad de detección. Las dendritas (patitas) se acortan y tienen menos tentáculos para capturar lo no deseado.

Hay otros componentes que lo agravan como la falta de ácidos grasos esenciales tanto vía tópica como por falta de nutrientes esenciales a través de la alimentación, la radiación ultravioleta UVB Y UVA retrae la protuberancia de la célula dendrítica y dejará a la epidermis libre e indefensa. Productos demasiados químicos, sustancias tóxicas para la piel, quemaduras graves, serán aceleradores de la pérdida de estas células que son esenciales de vital importancia para la defensa de nuestra piel.

Por eso con los años la piel se vuelve más sensible, porque debido a la escasez de estas células nuestra línea de defensa se vuelve más fina, se deteriora nuestro manto ácido, el estrato, los lípidos epidérmicos, etc. Esto se refleja en una piel con problemas como rosácea, inflamación vascular, cicatrizamos más lento.

¿Cómo podemos tener un sistema de defensa sano?

  • Evita productos cosméticos agresivos y con sustancias químicas nocivas para tu piel.
  • Dermaviduals, Concentrado de Liposomas B (complejo vitamínico) ayuda a los trastornos de cornificación, activan el metabolismo celular, restauran el daño por radiación solar.
  • Dermaviduals complexión de la piel fortalece los vasos sanguíneos, repara el ADN Y desintoxica.
  • Consumo de vegetales verdes, cítricos, frutos rojos, frutos secos. Pescados y carnes magras.
  • No abusar demasiado del sol y aplicarse una pantalla solar adecuada.

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